Lo barato sale caro... y muy frustrante a veces
Pues aquí sigo, continuando con mi o.O ¿pequeña cruzada? o no sé bien como llamarle, pero creo que es algo así. Una pequeña cruzada por educar o buscar que la gente entienda la manera de operar de algunas profesiones, entre ellas diseñadores, programadores, redactores, fotógrafos, ilustradores, entre muchos otros que a veces están trabajando de manera independiente o como se les llama, freelance.
Y es que todos tenemos en común que al estar empezando en nuestro afán de querer captar clientes que confíen en nosotros y que generar cierta fidelidad por parte de éstos caemos en el juego de cobrar barato. Pues resulta que nos encargan el trabajo y estamos felices ante la oportunidad de demostrar de qué estamos hechos, pero a la hora que nos tienen que pagar lo que faltó, ¿ con qué nos topamos? con que este cliente se esconde, no quiere pagar, ¿razones?: tuvo que pagar otras cosas (más importantes según todo esto), los cheques no han salido, a su perrito le pegó un extraño virus y se puso muy grave, en fin, miles de pretextos.
A final de cuentas, si en verdad hacemos cuentas, un cliente así nos sale muy caro a nosotros, ¿porqué? pues porque o terminamos desgastándonos por el trabajo en sí o terminamos desgastándonos en estarlo buscando para que nos termine de pagar, o las dos cosas. A mí me ha pasado, y varias veces, cuando empezaba hace como 3 años resulta que el cliente decidió que siempre no le gustó el trabajo (después de miles de cambios y aprobarlo) y pues como no le gustó no me pagó. Y otros que quieren barato pero después te das cuenta que ellos venden el producto o servicio y lo venden muy bien. Lo peor es que estos clientes son los que más exigente y requieren de tu tiempo.
Muchas veces la historia empieza igual, o al menos en mi caso: el cliente primero quiere generar confianza, a veces hasta hacerse tu amigo mientras estás trabajando en su proyecto, y como según esto ya es tu amigo y ya se supone que se ganó tu confianza, te regatea; te pide que le hagas precio especial porque es tu "amigo" (¿amigo? puede que sí, pero el trabajo es otra cosa) y que además el conoce mucha gente y te va a recomendar hasta con el presidente de Estados Unidos, casi casi. Una vez que el proyecto está terminado y entregado, hasta se esconde para no pagar. En resumidas cuentas, un cliente de baja calidad.
Bueno, pues para no escribir tanto mejor les pongo aqui algo que me pasó un colega, y que resume todo esto que yo tardo tanto en decir. Está publicado en Kabytes :
Como decía al principio, es una pequeña cruzada por invitar a todos mis colegas a apreciar más su trabajo, a valorarlo y nunca regalarlo, porque a veces uno llega a bajar el precio, pero la mayoría de las veces la calidad sigue siendo la misma.El problema de cobrar poco
Todo profesional que pretenda vivir de la actividad que practica, y que principalmente preste un servicio, debería tener en claro muy bien el porque de lo que cobra, de lo contrario podría enfrentarse a diversos problemas, desde no ganar lo suficiente por su trabajo, hasta perder clientes por cobrar por debajo de la barrera de lo que se considera aceptable, y es ahí donde me gustaría detenerme hoy.
En línea general todas las personas que trabajamos de forma independiente, cometemos el mismo error al comenzar nuestras actividades, cobrar poco. Quizás se deba a que en el afán de conseguir nuevos clientes bajamos nuestros precios para poder lograr mayor aceptación, el problema de esto es que solo produce el efecto contrario.
En mi opinión los principales problemas de cobrar poco son:
Clientes de baja calidad. Una empresa o particular que no este dispuesta a gastar una cifra significativa en, por ejemplo, crear la identidad de su empresa, es un cliente que no debemos tener en cuenta a largo plazo. Hay cosas que las empresas deberían tener conocimiento que cuestan dinero, y que estas escatimen recursos en estas áreas se traduce que esta misma mentalidad la llevaran a otros aspectos. Obviamente siempre hay que evaluar la situación en detalle, pero en general ocurre lo que comento.
Clientes poco fieles. Alguien que pague 10 dólares por un logo, de seguro nos abandonara a la primera, por ejemplo si nosotros le cobramos 10 de seguro que nos reemplazara ante una oferta de menor valor. Este tipo de relaciones comerciales tienden a ser de corta duración, y terminan generando más desgaste que otra cosa, por lo que no las recomiendo para nada.
Mayor desgaste. Los trabajos que cobre mal fueron los que mas problemas me trajeron, ya sea porque el cliente exige como si estuviese pagando una fortuna, o no se, pero la cuestión es que parece una regla general que la cantidad de problemas que un trabajo nos da, es indirectamente (Comentario: aquí según yo quiso decir inversamente ) proporcional a lo que se cobre por este.
No genera confianza. Particularmente del lado del cliente, supongamos que me piden un presupuesto por un trabajo de programación, y mi presupuesto se encuentra como el mas económico de todos los presentados entre muchos programadores, y por diferencia, si el cliente es serio lo mas probable que ocurra es que deseche el presupuesto mió, esto nos pasa a todos, nunca escucharon o dijeron: si cobra tan poco no debe ser muy bueno el resultado?
Esto ya lo comente una vez, es preferible ser caros antes que ser la opción mas económica.
Devaluamos nuestro trabajo. Y este es el problemas mas grande de todos, cuando uno comienza a trabajar cobra barato, lo malo es el extremo, cobrar muy barato lo único que lograra a futuro es problemas, porque? Fácil, luego subir nuestros precios sin recibir quejas será imposible, además los que trabajamos de forma freelance gozamos de la ventaja del boca a boca de forma exponencial, por lo que si nos hacemos la fama de “económicos” luego será muy difícil de remontar esta imagen.
Estos son algunos de los motivos por los que recomiendo encarecidamente cobrar lo que corresponde un trabajo. Obviamente uno puede tener atenciones con el cliente, pero nunca regalar el trabajo.
Les invito a todos a pasarse por el sitio Kabytes, tiene muchos artículos muy interesantes.


